Sí, ganó

14 noviembre, 2008

«Los americanos han hablado, y han hablado claramente». Esta fue la frase con al que el senador McCain reconoció su derrota.

 

Cuando el senador McCain pronunció  estas palabras, ante sus seguidores en Arizona, fue sin duda, junto con el anuncio una hora antes del triunfo del senador Obama y su discurso minutos después en Chicago, uno de los momentos cumbre de la noche; una noche que fue estupenda.

 

Mi compañero de viaje en Houston, Amin de Bangladesh, y yo pasamos buena parte de la noche en la fiesta preparada por Ellen Cohen, candidata demócrata a la Cámara de Representantes del Estado de Texas, reelegida esa noche, y que tuvo la inmensa amabilidad de invitarnos a compartir con ella y con sus  seguidores la que desde el primer momento se presentó como una magnífica noche histórica en la que, por primera vez, un afro-americano se iba a convertir en el Presidente de los Estados Unidos de América.

 

Durante toda la semana anterior las cosas no podían apuntar mejor, el voto anticipado representaba una media del 30% de participación en aquellos que estados que prevén esta posibilidad; y en aquellos que no la prevén las colas para solicitar el voto por correo o el voto ausente indicaban, lo que luego se confirmó una alta participación.

 

Los datos del voto anticipado y los primeros precintos ya avanzaron que la victoria de Obama iba a ser una realidad, sensación que se confirmo cuando es estado de Ohio cayo del lado del candidato demócrata.

 

La claridad de la victoria de Obama, que era  ya reconocida por McCain cuando salió a dirigirse a sus seguidores en Arizona, se fue consolidando durante toda la noche.

 

Obama ha obtenido hasta  el momento, faltan todavía los 11 votos electorales del estado de Missouri, 365 votos electorales frente a los 162 de McCain. Ha ganado en todos los estados en los que ganó Kerry en 2004 y además ha arrebatado a los republicanos 9 de los estados en los que habían ganado en las últimas elecciones: Nevada, Colorado, Virginia, Ohio, Carolina del Norte, Florida, Nuevo México, Indiana, e Iowa. Ha obtenido el 53% de los votos; ha sido el más respaldado por los dos sexos y, por edades, sólo los mayores de 65 años han apoyado más a McCain y los hombres blancos, especialmente en el sur, no han apoyado mayoritariamente a Barack Obama.

 

Por su parte, los demócratas tienen 255 representantes es frente a los 175 de de los republicanos y 57 senadores de los 100 de la dicha cámara, acercándose mucho a la mágica cifra del 60. En definitiva, la victoria de Obama y su partido ha sido muy amplia y garantiza al que será el nuevo Presidente de los USA una relativa comodidad en las cámaras.

 

En definitiva Barack Obama se va a convertir en el 44.º Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, ganando en todo el País y no sólo entre los afroamericanos, si no ganado también entre los distintos grupos étnicos y sexos y razas. En resumen, frente a lo que suele ocurrir, el triunfo de Obama no se sustenta en haber ganado sólo en los blue states y en uno más, sino que se caracteriza como una auténtica victoria  nacional a lo largo y ancho de los Estados Unidos.

 

Ahora sólo queda esperar que todo esto no sea sólo un sueño del que nos despierte la realidad.

 

En Madrid, a 12 de noviembre de 2008


Tomorrow

4 noviembre, 2008

«Tengo un palabra para vosotros “mañana”». Con estas palabras el Senador Barack Obama ha articulado el eje central de lo que podríamos llamar su mitin cierre de campaña, aunque aquí esto no ocurre nunca.

 

Efectivamente, mañana los ciudadanos de los EE.UU. están llamados a las urnas y por tanto mañana se decide todo. Tras más de 21 meses de campaña, incluidas las primarias, mañana los millones de ciudadanos y ciudadanas de los 50 estados de la Unión y del Distrito de Columbia elegirán a los 538 miembros del Colegio Electoral que elegirán a la persona que va a dirigir el destino de este país los próximos cuatro años.

 

Lo harán pensando en la economía, en la sanidad, en la educación, en los impuestos y, como no, pendientes de las propuestas que en cada ciudad, condado o estado se sometan a votación.

 

Las últimas encuestas dan al senador Obama, a nivel nacional, una ventaja aproximada de 7 puntos y 278 votos electorales frente a los 132 de McCain. Se han batido todos los récords de inscripción de votantes y de voto anticipado, o temprano (más del 30% del electorado lo ha ejercido de esta manera). Así pues, cuando faltan pocas horas para que habrán los colegios electorales, en Dixville Notch (New Hampshire) ya lo han hecho (cada estado tiene sus leyes), todo parece indicar que cuando se cierren las urnas y se escruten los votos el senador Barack Obama habrá ganado y se convertirá  en el nuevo presidente de los Estados Unidos.

 

Pero todavía es pronto para lanzar las campanas al vuelo y congratularse por la victoria del candidato demócrata. Efectivamente, el número de nuevos votantes registrados, la mayoría jóvenes, es enorme; los mítines de Obama reúnen una gran multitud (14.000 personas en Springfield, Missouri, el sábado por la noche); la gente se muestra entusiasmada con él y las encuestas le dan ganador. Así pues, qué me preocupa.

 

Durante la semana que llevo aquí, todo el mundo con el que he hablado de ello, ya fuera republicano, demócrata o independiente, ya fuera experto analista o simple ciudadano; todo el mundo me ha trasladado que hay dos cosas que las encuestas no pueden medir.

 

La primera es la cantidad de gente que dice apoyar a Obama, pero que luego se quedará en casa, entre otras cosas por ser gente que normalmente no vota, aunque esta vez se hayan registrado.

 

La segunda es cuánto voto oculto para McCain, o mejor dicho cuánto voto deja de ir a Obama por la cuestión racial.

 

Creo que las ganas de cambio y el entusiasmo que hay entorno a la candidatura del senador de Illinois no se van a ver afectadas por las cuestiones que acabo de reflejar; pero hay que tenerlas en cuenta.

 

Mañana será un día intenso para todos, especialmente para los miles de voluntarios de ambos partidos que harán un último esfuerzo para que nadie se quede en su casa y todo el mundo acuda a votar. Personalmente, mañana por la tarde espero poder celebrar la victoria del Barack Obama y el comienzo del cambio que todos necesitamos.

 

Por cierto, mientras termino de escribir estas líneas llegan las primeras buenas noticias, en Dixville Notch (New Hampshire) una pequeña localidad con sólo 21 votantes y de larga tradición republicana, desde 1968 no gana un demócrata, Barack Obama ha obtenido la primera victoria al ganar a McCain por 15 votos a 6.

 

Estos resultados no dan ningún voto en el Colegio Electoral, pero no está mal empezar anotando.

 

Houston, Texas, 3 de noviembre de 2008.


Hola a todo el mundo

1 noviembre, 2008

Nunca mejor dicho, porque si algo tiene al medio hoy me uno es su carácter de ventana planetaria, su globalidad.

 

Pero antes de continuar creo de buena ecuación presentarme, aunque sea brevemente. 

 

Mi nombre es Abraham Sanz, y soy un madrileño de progresista que hoy se incorporo a este grupo de personas que tenemos el poco pudor, o simplemente la necesidad de poner negro sobre blanco nuestras reflexiones sobre lo que suscita nuestro interés, y de paso, compartirlas con quienes quieran leerlas y por supuesto comentarlas.

 

Viendo como he titulado este blog, a nadie se le escapa que entre las cuestiones que suscitan mi interés están aquellas relacionadas con la política y que a ellas, aunque no de manera exclusiva, les dedicaré atención.

 

Sí; la política, la denostada pero imprescindible política, suscita mi interés y por tanto sobre ella, lo que guarda relación con ella  y los asuntos que la ocupan pretendo reflexionar en alto. Pretendo hacerlo desde la orilla, desde su ribera. Desde la posición del mira lo que ocurre en ella, la observa y no le importa que las olas le mojen los pies.

 

Hasta aquí mi presentación, solo señalar que continuando con la metáfora de las orillas, este blog empieza su andadura en la otra orilla del «Charco»; en Washington, DC, donde me encuentro observando los últimos días de campaña de las que probablemente sea una de las más importantes elecciones presidenciales en los Estados Unidos de Norte América.

 

En Washington a 29 de octubre de 2008.

 

 

 

 

 

 

 

 


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