«Los americanos han hablado, y han hablado claramente». Esta fue la frase con al que el senador McCain reconoció su derrota.
Cuando el senador McCain pronunció estas palabras, ante sus seguidores en Arizona, fue sin duda, junto con el anuncio una hora antes del triunfo del senador Obama y su discurso minutos después en Chicago, uno de los momentos cumbre de la noche; una noche que fue estupenda.
Mi compañero de viaje en Houston, Amin de Bangladesh, y yo pasamos buena parte de la noche en la fiesta preparada por Ellen Cohen, candidata demócrata a la Cámara de Representantes del Estado de Texas, reelegida esa noche, y que tuvo la inmensa amabilidad de invitarnos a compartir con ella y con sus seguidores la que desde el primer momento se presentó como una magnífica noche histórica en la que, por primera vez, un afro-americano se iba a convertir en el Presidente de los Estados Unidos de América.
Durante toda la semana anterior las cosas no podían apuntar mejor, el voto anticipado representaba una media del 30% de participación en aquellos que estados que prevén esta posibilidad; y en aquellos que no la prevén las colas para solicitar el voto por correo o el voto ausente indicaban, lo que luego se confirmó una alta participación.
Los datos del voto anticipado y los primeros precintos ya avanzaron que la victoria de Obama iba a ser una realidad, sensación que se confirmo cuando es estado de Ohio cayo del lado del candidato demócrata.
La claridad de la victoria de Obama, que era ya reconocida por McCain cuando salió a dirigirse a sus seguidores en Arizona, se fue consolidando durante toda la noche.
Obama ha obtenido hasta el momento, faltan todavía los 11 votos electorales del estado de Missouri, 365 votos electorales frente a los 162 de McCain. Ha ganado en todos los estados en los que ganó Kerry en 2004 y además ha arrebatado a los republicanos 9 de los estados en los que habían ganado en las últimas elecciones: Nevada, Colorado, Virginia, Ohio, Carolina del Norte, Florida, Nuevo México, Indiana, e Iowa. Ha obtenido el 53% de los votos; ha sido el más respaldado por los dos sexos y, por edades, sólo los mayores de 65 años han apoyado más a McCain y los hombres blancos, especialmente en el sur, no han apoyado mayoritariamente a Barack Obama.
Por su parte, los demócratas tienen 255 representantes es frente a los 175 de de los republicanos y 57 senadores de los 100 de la dicha cámara, acercándose mucho a la mágica cifra del 60. En definitiva, la victoria de Obama y su partido ha sido muy amplia y garantiza al que será el nuevo Presidente de los USA una relativa comodidad en las cámaras.
En definitiva Barack Obama se va a convertir en el 44.º Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, ganando en todo el País y no sólo entre los afroamericanos, si no ganado también entre los distintos grupos étnicos y sexos y razas. En resumen, frente a lo que suele ocurrir, el triunfo de Obama no se sustenta en haber ganado sólo en los blue states y en uno más, sino que se caracteriza como una auténtica victoria nacional a lo largo y ancho de los Estados Unidos.
Ahora sólo queda esperar que todo esto no sea sólo un sueño del que nos despierte la realidad.
En Madrid, a 12 de noviembre de 2008
Escrito por abrahamsanz